Ukecosas

La tienda de ukeleles

Carmena y Colau ponen a los músicos en pie de guerra

Noticia falsa publicada el 28 de diciembre de 2015 con ocasión del día de los inocentes en la explicábamos las nuevas normativas respecto a músicos e instrumentos de Barcelona y Madrid.

Los ayuntamientos de Madrid y Barcelona han aprobado en sus plenos de hoy sendas normativas relativas a la práctica musical y el comercio de instrumentos musicales que ya han puesto a músicos y vendedores de instrumentos en pie de guerra.

Estos son algunos de los puntos comunes a ambas normativas que están levantando ampollas:

  • Se crea un impuesto municipal para la compraventa de instrumentos musicales que abarcará también el mercado de segunda mano.

  • Se establece un límite de tres instrumentos en propiedad por persona en Madrid y de cinco por domicilio en Barcelona, lo que obligará a muchos músicos a vender uno de sus instrumentos si desean adquirir otro.

  • Para mejorar las perspectivas laborales de los músicos profesionales se incentivará su contratación como camareros.

  • Los músicos ruidosos deberán prestar servicios a su comunidad de vecinos. Se contemplan la limpieza de la escalera y la sintonización de televisores de abuelitas.

  • Tanto la Policía Municipal madrileña como la Guàrdia Urbana barcelonesa actuarán de oficio ante casos de instrumentos desafinados. Aunque la forma de intervención está todavía por desarrollar, ambas normativas emplean el término colleja al tratar este aspecto.

Cabe destacar que el ayuntamiento de Madrid deja el ukelele fuera de su normativa por considerarlo un juguete y no un instrumento musical. La norma barcelonesa hace lo propio con el fagot por considerarlo, en palabras de Colau, «una puta broma».

Esperanza Aguirre, en sus trece, acusa a los músicos (y a los bajistas) de filoetarras y les pide que, por el amor de dios, se peinen.

Por otra parte, la CUP prepara un proyecto de ley –de nivel autonómico– por la cual los mayores de 18 años deberán demostrar un nivel de suficiencia en lengua catalana para poder adquirir instrumentos ajenos a la tradición catalana. Se considera que el deseo de tocar la gralla, el flabiol o el acordeón diatónico lleva implícita la absoluta catalanidad del interesado.

En Murcia, por otra parte, se ha aprobado que el compás de 3 por 4 sea 12.